Estimados lectores, entre todos los hábitos e intereses en los que el populacho invierte su despreocupado tiempo, cuatro especialmente merecen mi repulsión más absoluta en este momento, a decir:
-Bañarse en la playa o en las piscinas.
-Vegetar consumidos por la basura de la televisión.
-Hacer fotos con cámaras digitales.
-Mezclarse con la "masa" popular en los centros comerciales.
Pues bien, como primer experimento en el conocimiento de los secretos del pueblo, como custodios de la felicidad en la sencillez de la vida, me he propuesto, declarándome la guerra a mi mismo, descubrir donde radica tanta diversión en estos quehaceres para mí detestables. Y creo que la mejor idea para pasar este fin de semana en mi nueva vida oculta es ir a algún lugar con playa, alejado de la Costa del Sol donde me conoce mucha gente, e intentar vivir como ellos, adaptándome a sus necesidades y a sus medios.
A ver que les parece el plan: esta tarde iré a comprar ropa playera, (en estos momentos que escribo esto siento cierta ridiculez mezclada con ganas de reir y exitante emoción), meteré en la cartera la miserable cantidad de 300 euros y me iré a Valencia a sobrevivir el fin de semana completamente solo, incluso ignorando a las amistades que tengo en aquella bella ciudad. Voy a ir como cualquier persona de clase obrera que va a pasar un fin de semana a la playa ¡y con tan solo 300 euros!, ¿que les parece?, exitante experiencia ¿verdad? tengan ustedes en cuenta que mi persona siempre lleva encima 2500 euros en metálico y unas cuantas tarjetas de crédito, por lo tanto, para mi llevar 300euros para pasar un fin de semana, supone una circunstancia de prácticamente supervivencia, aunque en último caso, si veo que me ahogo, siempre me queda la opción de regresar.
Iré a la playa y me montaré en una barca de pedales, me pasearé como uno más entre las multitudes, y si me animo, hasta me bañaré en las calentuchas aguas del mediterráneo donde miles de personas dejan la grasa de sus pieles, las cremas protectoras y, no quiero pensarlo, los residuos orgánicos propios de todo pobre mortal, sin olvidarme de pelos, fluidos nasales, etc,etc,etc. Disculpen mi meticulosa descripción pero es que siempre que veo a la “masa” en la playa se me viene a la cabeza todo lo que he expuesto. Otra de las cosas que no puedo soportar de las playas es su arena que se debe pegar en todas partes, incluso imagino que te debe de picar todo el cuerpo, no sé, quizás sean suposiciones, será cuestión de probarlo si mi estómago me lo permite.
Llevo 8 días que no voy a mi despacho, Sebastián, el más leal de mis gestores me llama todos los días a las ocho de la tarde para decirme como van las cosas. Le ordené que cuando me llamara no me detallara ninguna operación, solo debe decirme una de las dos opciones que le doy a elegir: “Todo va bien” o “Hay problemas”. No quiero saber nada más, del resto que se encarguen ellos, que para eso les pago sobradamente. De momento “Todo va bien” a diario y solamente tendré que ir el próximo jueves a firmar algunos documentos de los que me enteraré para que son el mismo día. Estos días me han servido para reflexionar, comprender ciertas cosas importantes, tomar la decisión de aprender de la clase popular y de crear este blog que por el momento solo me ha traido satisfacciones.
En un amable comentario que recibí de la Srta. Serenata se me planteaba la posibilidad de un viaje a Africa, interesante opción que analizaré más adelante.
Por último quiero hacer honorable mención a Straja, Hombreconcierto, Ed crane, Serenata, Betollanes y Sofi. Gracias a todos ellos hoy continúo escribiendo esto.
Supongo que os contaré que ha sido de mi la próxima semana.
