Presentación y exposición de causas
Señores de todo el mundo, Damas de todas las condiciones, jóvenes de todas las especies, después de darme cuenta que la vida es algo más que ganar dinero y sobre todo al haberme quedado con cara de memo al abandonarme la mujer con la que me uní en santo sacramento hace 13 años de los 42 que soporto con desidia, he decidido cambiar mi vida por completo y como muestra de esta solemne decisión he abierto este blog con la noble intención de transmitir mis absurdos proyectos para encontrarle el sentido a la vida y de esta manera investigar si esto sirve de alguna ayuda a algún otro memo que se pueda encontrar en mi misma situación.
La crisis que acabo de soportar y de la que he salido transformado se debe a mi fracasada vida marital, primogénito de una renombrada familia de Andalucía, con unos cientos de hectáreas repletos de olivos que siempre me han dado pingües beneficios sin tener que sudar ni llenar de polvo el elegante traje que porto con un pañuelo rojo de seda en el bolsillo, dediqué torpemente todo el tiempo desde que me casé a hacer inversiones en la Costa del Sol donde poseo varios hoteles, algunos restaurantes y un magnífico campo de golf. Mientras tanto el pendejo de mi mujer se las pasaba supuestamente en algunos de los cortijos, o en la playa con las amigas o de compras en las joyerías de Marbella, no lo sé exactamente, pero el caso es que nos veíamos entre dos y tres veces a la semana y todos los domingos para ir a misa, como Dios manda.
Siempre pensaba que hacía lo mejor para mi esposa, ganaba dinero para que ella lo pudiera gastar, y a la primera de cambio, en un viaje que le regalé a República Dominicana durante los quince días que tuve que estar en Italia ultimando una operación de asociación de empresas hosteleras, me escribe un mail dicíéndome que no regresa, que ha conocido a un morenito que le toca la guitarra y le canta canciones de amor y seguidamente me reprocha que la he tenido abandonada, que no le he dedicado ni un solo tiempo a acariciarle el pelo, o a sorprenderla con alguna poesía, que durante los doce años de matrimonio la he usado como una modelito para lucirme en mi mundo de relaciones, que siempre he antepuesto los billetitos a "su sensible alma", etc,etc,etc...
En el fondo alguna razón tenía la desgraciada, pero yo pensaba que ella era feliz así, la veía tan contenta con sus vestidos exclusivos, combinándose con las joyas más radiantes... disfrutaba yo viéndola así, pero de repente me cambia por un vulgar personajillo de clase mediocre que como único encanto que tiene es tocar la guitarra y cantar empalagosas canciones para sacarle la pasta a la pobre de mi ex.
El divorcio ha sido amistoso y rápido, se acordó que le compraría una residencia de lujo en Santo Domingo y le pasaría una renta anual de un millón de euros, cantidad que para mi significa muy poco y para ella, que no ha pegado un palo al agua en su vida, creo que será suficiente, y aunque la pendeja me reclama más, no estoy dispuesto a darle al morenito cantarín una vida que en circunstancias naturales no le corresponde de acuerdo con su clase social, y no tengo por que aguantar que el embaucador de la isla conduzca un deportivo descapotable comprado con el dinero que el memo, o sea, mi patética persona, genera sin darse cuenta a través de los negocios que mi inteligencia y la suerte me han dado.
Por ese motivo, y para concluir esta presentación, manifiesto públicamente que desde este momento estoy dispuesto a encontrar el sentido a la vida que el dinero no me ha dado, he nombrado a cuatro gestores de mi absoluta confianza que dirigirán el curso de mis empresas para yo poder mientras tanto viajar por el mundo y mezclarme entre el populacho para conocer sus costumbres, sus valores y su forma de vida, seré un burgués disfrazado de ciudadano mediocre, conoceré otras maneras de pensar y de vivir y aprenderé del pueblo de clase obrera que siempre he despreciado con disimulo. Y comprendan mis pacientes lectores, que en la crudeza de mis palabras solo quiero expresar la nueva admiración hacia el mayor sector de la sociedad que aún sin sobrarle el dinero parecen que saben vivir más felices que el millonario infeliz que escribe esto.
Después de mi amarga experiencia, me he quedado con la convicción de que la vida esconde secretros que desconozco y que nada es como creía que era. He querido plasmar esta inquietud a través de un blog porque no se hacer páginas web, eso es cosa de la clase media, y además quiero mantener mi absoluto anonimato para no perjudicar mi imagen en mis notables relaciones. Este blog, por lo tanto, conserva todas las condiciones que necesito: es fácil de mantener y respeta mi deseo de no ser conocido ni reconocido objetivamente.
Continuaré, supongo, según los comentarios o interés que suscite este espacio.

Angie dijo
a ver... haciendo la conversión de los euros a mi moneda local... no querrías casarte conmigo?
15 Septiembre 2005 | 10:45 PM